En apariencia, nada merece la pena, todo llega a su fin y no hay vuelta de hoja. Para que entonces buscar la felicidad, para que conseguir mis metas, para que seguir adelante, para que levantarme cada mañana, para que preguntarse el para que de todas las cosas...
Todos y cada uno de nosotros, ha pasado por ese dia en el que estas harto hasta de tu propia sombra, que estas agotado, colmado, cansado, desquiciado, triste, o todo junto.
Cuando todo parece acabar... entonces empiezas a tratar mal a la gente que te rodea, que no tiene culpa y que ni siquiera tiene idea de lo que te pasa. Pierdes la ilusion por todo, huyes de las demas personas y temes una relacion afectiva en cualquiera de sus formas.
Suele pasar entonces que ese dia... no es solo un dia. Porque las cosas no vienen solas. Porque el destino, dios, la casualidad, la suerte, el futuro, el chacra o lo que sea no espera por nadie. Porque es inevitable caer en pensamientos tan pesimistas como este alguna vez.
Pero todo esto... a mi no me pasa. No a mi. No ahora. ¿Que porque? pues porque cuando tengo un dia asi, hay una personita muy especial va, me sonrie y desmorona un monton de palabras que es esta teoria. Como un castillo de naipes. Como un castillito de arena cuando una ola especialmente grande le pasa por encima. No lo hace a proposito, quizas si... no sabe las consecuencias que dejan atras el transparente de sus ojos, una ventana abierta a la que intimida asomarse. Tiempo, suerte, y deduccion seran mis aliados para librar esta batalla. Aliados caprichosos e inestables... Solo quiero... no se lo que quiero. Pero tengo muy claro lo que no quiero: No quiero herirla, no quiero fallarle, no quiero que me olvide, no quiero olvidarla, no quiero abandonarla, no quiero que pierda la esperanza, y no quiero volver a dejar que el tiempo me arrebate esta lucidez.
Hoy es uno de esos dias oscuros. Hoy no quiero seguir. Ya no veo sentido a nada. Ya pienso que nada merece la pena y estoy a punto de abandonar, por que me pongo a pensar que nada merece la pena, que todo llega a su fin y que no hay vuelta de hoja. Que no se porque entonces buscar la felicidad, porque conseguir mis metas, porque seguir adelante, porque levantarme cada mañana, porque preguntarse el porque de todas las cosas....
Pero ahí estas tú.